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Como ya sabrás, el profesional óptico y optometrista se dedica al estudio y cuidado de nuestra salud visual. En Euroinnova te contamos qué hay que estudiar para trabajar en una óptica y las diferentes oportunidades profesionales que existen al formarse en esta área. Además, te ofrecemos una amplia oferta de cursos y másteres en óptica y optometría, que podrás realizar sin salir de casa gracias a su modalidad online. ¿Te gustaría formarte en el estudio y cuidado de la salud visual?
La óptica-optometría es una profesión libre, sanitaria, no médica e independiente en la asistencia primaria. Es la ciencia que estudia el complejo sistema visual con el fin de obtener de la visión la máxima eficacia. En el siguiente post vemos los aspectos más importantes de la óptica y la optometría, te explicamos qué hay que estudiar para trabajar en una óptica y repasamos las posibilidades laborales que existen en este sector. ¿Te interesa?
¡Vamos allá!
La optometría está englobada en las ciencias de la salud. Es una disciplina de carácter científico que se ocupa de detectar y solucionar los problemas de tipo visual, con el objetivo de alcanzar el máximo rendimiento visual con la mínima fatiga para los ojos.
La óptica-optometría es una profesión sanitaria, no médica e independiente, que estudia de forma global nuestro complejo sistema visual para obtener una visión eficaz. Para lograrlo recurre a muchas áreas de conocimiento, como la anatomía ocular, la biología, la ergonomía, la farmacología, la fisiología, la psicología o la patología.
Los campos de investigación donde se aplica la óptica-optometría son la óptica fisiológica, la optometría clínica, la contactología, la visiogénesis, el entrenamiento y la reeducación visual, la baja visión, la neurooptometría y la instrumentación optométrica.
El profesional en óptica y optometría es el óptico optometrista, que se dedica a cuidar y mejorar todo lo relacionado con la visión y la salud visual de la población. Cuenta con capacidad para reconocer situaciones vinculadas con un sistema visual que no funciona adecuadamente o que requiere el uso de lentes correctoras, como gafas o lentillas, así como terapia visual o tratamientos preventivos.
No, oftalmología y optometría no son lo mismo, aunque ambas áreas pueden trabajar de forma conjunta. El oftalmólogo es un médico especialista que diagnostica, trata y previene patologías oculares, mientras que el óptico optometrista se centra en la evaluación funcional de la visión, la corrección de defectos refractivos y la adaptación de soluciones ópticas.
Por ello, en un centro óptico puede intervenir el optometrista para graduar la vista, recomendar gafas o lentes de contacto y orientar al paciente sobre el cuidado visual. Si detecta indicios de una patología ocular que requiera diagnóstico o tratamiento médico, lo adecuado es derivar al oftalmólogo.
De acuerdo con la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, Ley 44/2003, para ejercer como óptico optometrista en España es necesario contar con el grado universitario oficial en Óptica y Optometría.
Esta formación consiste en el estudio y cuidado de la salud visual. Los estudiantes desarrollan conocimientos sobre la naturaleza del ojo, su funcionamiento y posibles afecciones, como la hipermetropía, la miopía, el astigmatismo o la presbicia, así como sobre sus tratamientos y sistemas de compensación óptica.
Además, estos estudios incluyen nociones biosanitarias y clínicas, diseño y fabricación de piezas ópticas, adaptación de lentes de contacto y selección de lentes oftalmológicas. Por eso, cuando alguien busca que se estudia para trabajar en una óptica, debe distinguir entre la vía universitaria, la formación profesional y los cursos de especialización.
Si la duda es que se necesita para trabajar en una optica, la respuesta dependerá del puesto. Para ejercer como óptico optometrista se requiere titulación universitaria; para trabajar como auxiliar, asesor comercial o técnico de apoyo en el sector de la óptica, pueden valorarse otras vías formativas y experiencia en atención al cliente.
Aunque, si prefieres no estudiar una carrera universitaria, existen también opciones de formación profesional, como el título de Técnico Superior en Óptica de Anteojería. Esta alternativa de FP óptica capacita para tareas técnicas relacionadas con productos ópticos, montaje, reparación, adaptación de gafas y apoyo en establecimientos especializados.
Y, si lo que quieres es seguir estudiando y especializarte una vez consigas el grado, puedes elegir entre las siguientes opciones.
El Curso en Óptica y Optometría te prepara para aprender la anatomía ocular y detectar los defectos visuales más frecuentes que se producen en la persona y afectan a su visión. También te prepara para desarrollar un análisis optométrico, obtener una graduación y seleccionar el tratamiento adecuado en función del defecto visual.
Este tipo de formación específica puede ayudarte a comprender mejor cada tipo de lente, el uso de lentes oftalmológicas, las monturas de gafas y la adaptación de lentes de contacto. Además, permite reforzar conocimientos útiles para quienes buscan estudios de óptica orientados al trabajo en establecimientos especializados.
El Máster en Óptica y Optometría dotará al alumno de los conocimientos necesarios para desarrollar la evaluación clínica oftalmológica, así como su correcto diagnóstico y tratamiento en las afecciones oculares. Está dirigido a toda aquella persona que quiera ampliar sus conocimientos y conocer todo lo relacionado con la óptica y la optometría.
En este ámbito, también puede resultar interesante profundizar en áreas como la contactología. De hecho, búsquedas como estudiar optica y contactologia reflejan el interés por una especialización orientada al uso, adaptación, higiene y mantenimiento de las lentes de contacto.
Los trabajos en ópticas pueden abarcar desde funciones sanitarias y técnicas hasta tareas comerciales, administrativas y de asesoramiento. Por ello, antes de decidir qué hay que estudiar para trabajar en una óptica, conviene diferenciar los perfiles más habituales.
Se dedica al estudio y cuidado de la salud visual. Entre sus competencias destacan la medición de anomalías visuales, la graduación, la adaptación de gafas y lentillas, el estudio, el diseño y la fabricación de piezas ópticas, así como el asesoramiento técnico en gabinetes de óptica.
También puede realizar actividades de educación sanitaria visual, mejorar el rendimiento de la vista según las necesidades del paciente y adaptar ayudas ópticas para baja visión. En algunos casos, además, participa en investigación o en áreas concretas como la microbiología ocular, la contactología o la optometría clínica.
Las funciones del auxiliar de óptica consisten en ayudar en las tareas que se llevan a cabo dentro de un comercio relacionado con este sector. Facilita una atención completa a los clientes que lo requieren y colabora en funciones de apoyo, ventas, dispensación de productos ópticos y toma de pruebas oculares bajo la supervisión correspondiente.
De este modo, se ocupa de orientar a los clientes en sus compras, empaquetar los productos vendidos, preparar presupuestos, asesorar a los compradores, gestionar el stock de almacén o realizar los pedidos necesarios a los proveedores. También puede ayudar a elegir monturas de gafas, explicar las opciones de lentes y colaborar en el mantenimiento básico de productos ópticos.
Podría considerarse la mano derecha del optometrista y una figura clave para el funcionamiento diario de la óptica, especialmente en tareas de atención al cliente, organización del establecimiento y apoyo comercial.
El perfil profesional de quienes trabajan en una óptica combina conocimientos técnicos, trato cercano y capacidad de organización. Es recomendable tener habilidades comunicativas, precisión, atención al detalle y facilidad para explicar al cliente las diferencias entre productos, tratamientos y soluciones visuales.
También resulta útil conocer el proceso visual, las características de las lentes de contacto, los criterios básicos de adaptación de monturas y las necesidades de cada persona según su estilo de vida. En el caso del asesor óptico o del auxiliar, la experiencia en venta técnica y atención al público puede marcar la diferencia.
El salario para la profesión de óptico u optometrista puede variar en función de la especialidad, el tipo de empresa, la ubicación y los años de experiencia. De forma orientativa, las retribuciones netas mensuales de un óptico u optometrista rondan los 1.400 euros. Con una antigüedad de más de 10 años, la cifra puede aumentar de forma considerable.
El sueldo mínimo en esta profesión puede partir de cifras más bajas, especialmente al inicio de la carrera profesional. Hoy en día hay trabajadores en esta profesión con conocimientos y estudios elevados que pueden mejorar sus oportunidades mediante la realización de un máster en óptica y optometría, cursos de especialización o experiencia en gabinetes y centros ópticos.
¿Cuál es el sueldo de un auxiliar de óptica? En primer lugar, debemos señalar que en cada país el salario puede variar dependiendo de varios factores. No obstante, la media, por lo menos en territorio español, se sitúa en torno a los 1.300 euros mensuales. Un salario que, en muchos casos y con más experiencia, puede verse elevado a cerca de 2.000 euros al mes, sumándole a ello las comisiones por ventas y cualquier otro tipo de bono del local.
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