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La informática está presente en campos que transforman la industria, la investigación y la vida cotidiana. En la robótica permite programar y controlar máquinas; en la inteligencia artificial facilita el análisis de datos y la toma de decisiones; y en la biología ayuda a organizar, comparar e interpretar información sobre genes, células y proteínas. Comprender qué es la robótica en informática permite observar una de estas aplicaciones con detalle, pero también descubrir cómo los mismos recursos computacionales impulsan sistemas inteligentes, estudios biológicos y nuevas soluciones profesionales.

Para responder la duda que tienes sobre qué es la robótica en informática, primero es necesario comprender la robótica como una disciplina multidisciplinar. Esta se encarga del diseño, la programación, la construcción y el estudio de robots.
Por otro lado, esta disciplina combina y abarca otras ramas importantes como la ingeniería electrónica, la ingeniería mecánica, la ingeniería eléctrica y la informática. La robótica contribuye al desarrollo electrónico y tecnológico actual mediante herramientas que ayudan al ser humano. Además, disciplinas como la ingeniería de sistemas y robótica aportan una visión técnica más amplia.
De hecho, la robótica ha transformado la vida de todos, pues facilita aún más nuestras tareas cotidianas y combina tres áreas fundamentales: mecánica, electrónica e informática. Entonces, podemos señalar lo siguiente:
Los robots y sus sistemas de control necesitan procesadores informáticos para interpretar información y tomar decisiones.
Son necesarios componentes informáticos de software y hardware para la operatividad de los robots y su capacidad de realizar tareas de forma específica y correcta.
Veremos las características de la robótica como disciplina dentro de distintas áreas de conocimiento. Sus características son las siguientes:
Estudia el comportamiento y el funcionamiento de los sistemas robóticos.
Diseña y fabrica robots.
Reúne conocimientos procedentes de diferentes investigaciones científicas.
Integra otras ramas como la física, la química y la informática.
Combina teoría y práctica en el diseño, la programación y el control de robots.
Desarrolla sistemas robóticos integrados.
Analiza la operatividad del aparato creado.
Programa y crea mecanismos operables y de control.
Los robots, al depender de sistemas informáticos, están compuestos por hardware y software que permiten la ejecución de instrucciones y comportamientos. Esta relación entre programación y máquinas forma parte de la informática robótica. Precisamente, se utilizan determinados lenguajes para lograr un funcionamiento autónomo y controlar los movimientos, las trayectorias y la respuesta de sensores y actuadores. Dicho esto, entendemos que la robótica:
trabaja con modelos de cinemática y dinámica, necesarios para garantizar la estabilidad y la precisión;
recurre a lenguajes de fabricantes integrados en interfaces de programación de aplicaciones (API) y frameworks;
ajusta su comportamiento según la información recogida por sus sensores;
calibra y sincroniza robots con otras herramientas, como cámaras y otros robots;
se programa fuera de línea o en línea dependiendo del contexto, ya sea productivo o de investigación;
sigue una estructura típica de programación, a saber:
Con todo, la robótica favorece la interoperabilidad entre diversas herramientas de automatización y robótica para incrementar la productividad y reducir al máximo los tiempos de espera, los errores y los problemas mecánicos causados por el desgaste.
La inteligencia artificial es una de las aplicaciones más destacadas de la informática porque permite diseñar sistemas capaces de analizar datos, identificar patrones y ajustar sus respuestas según la información disponible. Sus técnicas se emplean en asistentes digitales, sistemas de recomendación, reconocimiento de imágenes, análisis de lenguaje y herramientas de apoyo a la investigación.
La IA también puede combinar información procedente de diferentes fuentes y automatizar decisiones dentro de unos objetivos definidos. Estas capacidades explican su presencia tanto en entornos digitales como en máquinas que necesitan interpretar el espacio, responder a cambios o actuar con cierto grado de autonomía.
Antes del auge de la IA como herramienta accesible para todos, esta tecnología ya estaba presente en las operaciones de numerosos sistemas autónomos y automatizados, sobre todo en la industria. Lo que empezó como un complemento de la programación tradicional puede resultar indispensable en sistemas que necesitan percepción, aprendizaje o toma de decisiones avanzada. Sin embargo, no todos los robots requieren inteligencia artificial. En los casos que sí la incorporan, los modelos de aprendizaje profundo permiten abordar determinados escenarios con mayor precisión.
Un ejemplo es la aplicación de robots en tareas o entornos peligrosos. La IA procesa un amplio volumen de datos para reconocer espacios, seguir rutas, evitar obstáculos, integrar información de diferentes fuentes y conseguir mayor autonomía. En este sentido, ambas tecnologías establecen sinergias para incrementar el nivel de fiabilidad y precisión de los procesos, al tiempo que permiten ajustar el comportamiento del sistema mediante el análisis continuo de datos.
Para comprender cómo ayuda la informática a la biología, primero conviene aclarar qué aporta cada disciplina. La biología estudia las características, los procesos y el comportamiento de los seres vivos, tanto de forma individual como en relación con otros organismos y con su entorno.
La informática, por su parte, estudia el tratamiento automático de la información mediante el procesamiento de datos en sistemas programados. Esta capacidad permite organizar grandes volúmenes de información, ejecutar operaciones repetitivas y descubrir relaciones que serían difíciles de identificar mediante un análisis exclusivamente manual.
La biología es una ciencia muy amplia y requiere una recolección constante de datos. En este contexto, los procedimientos computacionales permiten almacenar y comparar secuencias genéticas, información sobre células y proteínas y otros conjuntos de datos utilizados en la investigación y en el desarrollo de nuevas aplicaciones.
Los programas informáticos también permiten analizar y simular modelos biológicos. Así se comprende cómo se relaciona la biología con la informática mediante herramientas que facilitan el estudio de procesos complejos, la formulación de hipótesis y la interpretación de resultados. Entre sus aportaciones se encuentran las siguientes:
El desarrollo conjunto de la informática y la biología ha impulsado áreas como la biocomputación y la bioinformática. Estas disciplinas desarrollan y utilizan programas para avanzar en el estudio de la biología molecular, organizar información biológica y analizar datos procedentes de distintas técnicas de investigación.
Gracias a estas tecnologías se emplean chips de ADN, biosensores y otros dispositivos en los que se combinan materiales biológicos con componentes tecnológicos. Los chips o micromatrices de ADN permiten estudiar numerosas secuencias en una misma superficie, mientras que los biosensores ayudan a detectar y medir determinadas sustancias o procesos biológicos.
La bioinformática se apoya, además, en conocimientos de computación, matemáticas, farmacología y biología. Por eso, sus profesionales pueden trabajar en ámbitos como la biomedicina, la medicina molecular, la terapia genética y la medicina preventiva, donde participan en actividades como:
Las aplicaciones de la informática abarcan sistemas robóticos, herramientas de inteligencia artificial, análisis de datos y procesos de automatización. Algunas actúan sobre máquinas físicas, mientras que otras se desarrollan principalmente mediante software. Entre las más habituales se encuentran las siguientes:
Implementación de robots en la fabricación para ensamblar productos de manera eficiente y consistente, lo que reduce los tiempos de producción y mejora la calidad. Estas prácticas también impulsan la carrera de automatización y robótica por su creciente demanda profesional.
Integración de robots colaborativos que trabajan junto a los empleados para realizar tareas que requieren precisión y fuerza, como el ensamblaje de componentes delicados.
Una de las tendencias en robótica más destacadas es el uso de sistemas robóticos para gestionar y mover mercancías en almacenes, lo que acelera el procesamiento de pedidos y optimiza la gestión de inventarios.
Implementación de sistemas automatizados en la cadena de suministro para el seguimiento y el transporte eficiente de productos desde la fabricación hasta la entrega. Cuando estos sistemas incorporan robots móviles o equipos autónomos, también forman parte de la robótica aplicada a la logística.
Los robots y sistemas automatizados no solo pueden responder consultas y procesar transacciones, sino también mejorar la experiencia educativa, incluso en la enseñanza primaria, y servir de apoyo en el cuidado de adultos mayores.
Implementación de software y sistemas automatizados para gestionar procesos de recursos humanos, como la selección de candidatos, las nóminas y las evaluaciones de desempeño. Aunque esta automatización no siempre implica el uso de robots físicos, comparte con la robótica el empleo de sistemas programados para ejecutar tareas.
Aplicación de robots en cirugías para mejorar la precisión y facilitar determinados procedimientos menos invasivos, lo que puede contribuir a reducir los tiempos de recuperación.
Uso de herramientas automatizadas para la gestión de campañas publicitarias, el análisis de datos y la personalización de contenidos en el marketing digital. Se trata principalmente de automatización de software, por lo que no siempre incluye sistemas robóticos físicos.
Implementación de drones y robots agrícolas para la siembra, la cosecha y el monitoreo de cultivos, lo que mejora la eficiencia y la gestión de recursos.
Uso de software automatizado para la gestión de transacciones financieras, el análisis de datos y la generación de informes, lo que agiliza los procesos contables y financieros. Al igual que en otros procesos digitales, esta aplicación no requiere necesariamente robots físicos.
Desarrollo de robots autónomos para realizar entregas en áreas urbanas, lo que mejora la eficiencia y reduce los costes logísticos. Estas aplicaciones se enriquecen con las constantes innovaciones de robótica que surgen en la industria.
Los avances en automatización permiten automatizar la impresión 3D para crear prototipos y componentes personalizados en los procesos de fabricación.
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