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¿Sabías que existen diferentes tipos de conocimientos? Pues así es: existen distintas formas en las que el ser humano es capaz de adquirir información, interpretarla y asimilarla. Hoy hemos querido detenernos a indagar sobre qué es el conocimiento indirecto y mencionar algunas de sus características principales. ¿Te interesa este tema? Continúa leyendo.
Cuando hablamos de conocimiento nos referimos a la información o al conjunto de saberes que son adquiridos por una persona. Diversos estudios han determinado que existen diferentes formas de adquirirlo y que puede originarse por una vivencia en particular, una lectura, una discusión o un razonamiento lógico. Dentro de una de estas formas entra el conocimiento indirecto o vicario; aprende más sobre él en este artículo.

Es aquel que se da sin tener toda la atención puesta en el tema u objeto de aprendizaje, o sin mantener contacto directo con él. Podríamos decir que se trata de uno de los conocimientos que más se utilizan en la sociedad, debido a que forma parte de muchas creencias, opiniones y juicios que nacen a partir del contacto social, de lo que otros cuentan o de la información que se recibe por medios externos.
Así, el conocimiento indirecto no surge necesariamente de una experiencia propia e inmediata, sino de una mediación: una explicación, una lectura, una clase, una noticia, una conversación o el testimonio de otra persona. Por eso también puede relacionarse con el aprendizaje vicario, en el que se aprende observando o recibiendo información sobre experiencias ajenas.
La principal diferencia entre conocimiento directo e indirecto está en la relación con la fuente del saber. En el conocimiento directo, la persona conoce algo porque lo observa, lo experimenta o lo comprueba por sí misma. En cambio, en el conocimiento indirecto, la información llega a través de un intermediario, como un libro, un docente, un relato, una imagen o una explicación.
Un ejemplo de conocimiento directo sería tocar una superficie caliente y comprobar por experiencia propia que quema. En cambio, si alguien nos advierte de que esa superficie está caliente y creemos esa información sin tocarla, estaríamos ante un conocimiento indirecto.
Estas son las características del conocimiento indirecto:
Descubre, a continuación, algunos ejemplos de conocimiento indirecto que te servirán para entender mejor qué es el conocimiento indirecto y cómo aparece en situaciones cotidianas.
Cuando nos adentramos en los procesos de enseñanza-aprendizaje de la lectura, se aprende desde diferentes puntos. Por ejemplo, pensemos en un niño que ya se ha iniciado en la lectura y cuenta con las herramientas y destrezas necesarias para leer oraciones seguidas. En primer lugar, cuando se ejercita esta actividad, lo que se busca es que el niño aprenda a decodificar e identificar los sonidos de las palabras mediante asociaciones que encajan dentro del conocimiento lógico.
No obstante, también será capaz de entender lo que lee y, a partir de allí, aprender algo de forma indirecta, como que la «A» es la inicial de palabras como azul, amor o avión. Aunque más adelante se trabaje la comprensión lectora, no es esto lo que en un principio se busca; sin embargo, surge como una consecuencia del proceso.
Otra forma en la que se puede apreciar qué es el conocimiento indirecto es a partir de las presunciones que las personas construyen acerca del perfil, las aptitudes, las actitudes o el comportamiento de otra persona, a partir de la profesión u ocupación que ejerce.
Por ejemplo, a las maestras de Educación Inicial se les puede atribuir un carácter dulce, mientras que a los abogados quizá se les catalogue como personas que siempre tienen algo que decir o que saben defender sus ideas. Estas ideas no nacen necesariamente de una experiencia personal con cada individuo, sino de asociaciones sociales previas.
Era imposible dejar a un lado las ideas que nos hacemos sobre la sociedad y la infraestructura de lugares, regiones o países a los que no hemos ido, pero que imaginamos a partir de versiones contadas por otras personas, imágenes, documentales o lecturas. De modo que no se trata de algo científico o empírico, sino que entra más en el plano de lo sugerido.

Resulta válido, entonces, afirmar que se considera conocimiento indirecto porque, ciertamente, el individuo no mantiene un trato, experiencia o contacto directo con la fuente u origen del conocimiento. Cosa que sí sucede en el conocimiento directo, donde se mezcla el conocimiento científico, que se obtiene a través de los preceptos establecidos por el método científico —observación, inducción, hipótesis, experimentación, análisis y conclusión—, y el conocimiento empírico, que se alcanza con base en la experiencia vivida.
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