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No siempre somos conscientes de lo importante que es lavarse las manos correctamente. Este sencillo gesto puede salvar vidas y reducir la transmisión de microorganismos. En entornos sanitarios, es imprescindible para prevenir infecciones y proteger tanto a los pacientes como al personal de salud. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció una estrategia clara: los 5 momentos del lavado de manos, denominados técnicamente los cinco momentos para la higiene de manos.
Si te preguntas cuáles son los momentos de lavado de manos más importantes en la atención sanitaria, esta infografía resume los 5 momentos del lavado de manos.

En Euroinnova, queremos profundizar en cada uno de los 5 momentos del lavado de manos, en su importancia y en la forma correcta de realizar la higiene para garantizar la seguridad en la atención sanitaria. También explicaremos los elementos esenciales y la técnica adecuada. No se trata de un proceso aleatorio: es necesario identificar cuándo y cómo debe realizarse.
El lavado de manos es una de las prácticas más efectivas, económicas y sencillas para prevenir infecciones, tanto en el entorno sanitario como en la vida cotidiana. Aunque parezca una acción simple, no siempre se ejecuta de forma correcta. Aplicar los 5 momentos del lavado de manos y utilizar la técnica adecuada influye directamente en la seguridad del paciente y en la prevención de enfermedades.
En hospitales, clínicas y centros de salud, los profesionales mantienen contacto constante con pacientes, equipos, superficies y fluidos corporales. Las manos son una de las principales vías de transmisión de microorganismos patógenos. Si no se higienizan correctamente, pueden convertirse en un vehículo para bacterias, virus y hongos capaces de provocar enfermedades infecciosas. Por tanto, una higiene correcta es clave para prevenir su propagación.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS) se encuentran entre los eventos adversos más frecuentes durante la prestación de servicios de salud. Una parte importante puede prevenirse mediante medidas de control adecuadas, entre ellas la higiene de manos en los momentos indicados. Por ello, los 5 momentos del lavado de manos son una referencia imprescindible para los profesionales sanitarios.
Omitir los 5 momentos del lavado de manos puede implicar los siguientes riesgos:
La OMS estableció cinco momentos clave para cubrir las principales rutas de transmisión durante la atención sanitaria. Estos son los 5 momentos de lavado de manos en enfermería y en otras profesiones asistenciales. Aunque algunas búsquedas hablan de los 5 pasos de lavado de manos, no son conceptos equivalentes: los momentos indican cuándo debe realizarse la higiene, mientras que los pasos describen cómo aplicar la técnica.
El primer momento de los 5 momentos del lavado de manos busca proteger al paciente frente a los microorganismos que los profesionales puedan portar en sus manos. La higiene debe realizarse:
Aunque las manos parezcan limpias, pueden contener microorganismos que pongan en riesgo a personas vulnerables o con el sistema inmunitario debilitado.
El contacto con zonas estériles del cuerpo o con dispositivos invasivos requiere una higiene de manos rigurosa. Algunos ejemplos son:
Los microorganismos presentes en las manos no deben acceder al interior del cuerpo del paciente, ya que pueden causar infecciones graves. En este momento es imprescindible aplicar correctamente la técnica de higiene de manos.

Cuando el profesional pueda tener contacto con sangre, orina, secreciones u otros fluidos corporales, debe higienizarse las manos inmediatamente después, incluso si ha utilizado guantes. Por ejemplo:
La higiene posterior evita la propagación de microorganismos a otros pacientes y reduce la contaminación del entorno clínico.
Aunque no haya una exposición clara a fluidos, el contacto directo con el paciente puede contaminar las manos. Por ello, deben higienizarse:
De lo contrario, los microorganismos pueden transferirse a otros pacientes, superficies o profesionales.
Aunque no se haya tocado directamente al paciente, su entorno inmediato puede estar contaminado. En una habitación se entra en contacto con numerosos elementos:
Los microorganismos pueden sobrevivir en determinadas superficies y transferirse a otras personas o espacios. Este último punto completa los 5 momentos del lavado de manos.
Los guantes no sustituyen la higiene de manos.
El proceso debe realizarse correctamente para ser eficaz. El lavado de manos según la OMS contempla el uso de agua y jabón cuando está indicado, mientras que la fricción con una preparación de base alcohólica suele ser preferible en la atención sanitaria si no hay suciedad visible. Además de aplicar los 5 momentos del lavado de manos, es fundamental utilizar la técnica correspondiente.
El agua y el jabón deben utilizarse cuando las manos estén visiblemente sucias y después de usar el baño, entre otras indicaciones específicas. En el entorno sanitario, si no hay suciedad visible, la OMS recomienda preferentemente una solución de base alcohólica por su rapidez, eficacia y disponibilidad en el punto de atención. El lavado con agua y jabón suele durar entre 40 y 60 segundos; la fricción con solución hidroalcohólica, entre 20 y 30 segundos.
Cuando se utiliza agua y jabón, la duración del lavado de manos debe ser de entre 40 y 60 segundos. Estos son los pasos principales:
Estos pasos explican la técnica, mientras que los 5 momentos del lavado de manos determinan cuándo debe aplicarse durante la atención al paciente.
El lavado frecuente puede causar sequedad o irritación. Cuando sea necesario, pueden utilizarse cremas hidratantes compatibles con los productos de higiene empleados en el centro sanitario. El cuidado de la piel favorece el cumplimiento continuado de la higiene de manos.
Lavarse las manos es una tarea habitual, pero la rapidez o la falta de atención pueden reducir su eficacia. En el ámbito sanitario, además de respetar los 5 momentos del lavado de manos, conviene evitar los siguientes errores:
No higienizarse las manos con la frecuencia necesaria. En la vida cotidiana, debe hacerse después de ir al baño, antes de manipular alimentos o tras tocar animales. En la atención sanitaria, deben seguirse las indicaciones de los cinco momentos.
Dejar zonas sin lavar. Las uñas, los pulgares, el dorso y los espacios entre los dedos suelen recibir menos atención y deben frotarse de forma específica.
Reducir demasiado el tiempo de higiene. El lavado con agua y jabón requiere entre 40 y 60 segundos, mientras que la fricción con una solución hidroalcohólica necesita entre 20 y 30 segundos.
No secar bien las manos. La humedad facilita la transferencia de microorganismos. Deben secarse por completo con un método adecuado y mantenerse limpias las toallas reutilizables en el hogar.
Tocar superficies contaminadas después de lavarse. En baños públicos y entornos sanitarios, puede utilizarse una toalla de un solo uso para cerrar el grifo, siempre que el sistema lo requiera.
El gel hidroalcohólico adquirió una gran visibilidad durante la pandemia de la COVID-19, pero su uso en higiene de manos es anterior. Permite realizar una fricción rápida sin disponer de un lavabo y forma parte de la aplicación práctica de los 5 momentos del lavado de manos en numerosos centros sanitarios.
En la atención sanitaria, una preparación de base alcohólica no es únicamente una alternativa puntual: suele ser el método preferente cuando las manos no están visiblemente sucias. El agua y el jabón siguen siendo necesarios cuando hay suciedad visible y en otras situaciones específicas. En ámbitos comunitarios, puede emplearse una solución con al menos un 60 % de alcohol cuando no se dispone de agua y jabón y las manos no están visiblemente sucias.
Para que sea eficaz, debe aplicarse una cantidad suficiente y frotarse por todas las superficies de las manos durante 20-30 segundos, hasta que estén secas. No debe utilizarse sobre manos visiblemente sucias como sustituto del lavado.
El gel hidroalcohólico reduce los microorganismos, pero no elimina la suciedad visible ni todos los contaminantes. Por eso, la elección del método debe ajustarse a la situación.
Cada 5 de mayo se celebra el Día Mundial de la Higiene de Manos. Esta jornada, promovida por la Organización Mundial de la Salud desde 2009, busca concienciar sobre la importancia de una higiene correcta como medida de protección indispensable, con especial atención a los entornos sanitarios y a los 5 momentos del lavado de manos.
En 2026, el lema internacional fue «La acción salva vidas». La campaña general de la OMS, «Salva vidas, límpiate las manos», continúa promoviendo la higiene de manos como una medida eficaz y coste-efectiva para prevenir infecciones asociadas a la atención sanitaria y limitar la propagación de microorganismos multirresistentes.
Como hemos visto, los 5 momentos del lavado de manos constituyen una medida esencial para garantizar una atención sanitaria más segura. No se trata de una acción esporádica, sino de una práctica que debe realizarse en cada situación indicada y con el método adecuado.
Recordar y aplicar los 5 momentos del lavado de manos, junto con una técnica correcta, protege al paciente, al profesional y al entorno asistencial.
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