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¿Alguna vez te has preguntado qué es el conocimiento? Esta es una característica única de los humanos, la cual nos ha ayudado en la evolución a lo largo de los años. A pesar de la importancia del conocimiento, muy pocas personas tienen claro qué se considera conocimiento. Si es tu caso, quédate hasta el final, ¡te lo contamos!
En la actualidad, existen múltiples nociones que conceptualizan la palabra “conocimiento”. La definición propuesta por la Real Academia Española considera a este concepto como la convicción de conocer y averiguar cuestiones sobre las diferentes facultades intelectuales, mostrando así el conocimiento significado en su esencia.
El conocimiento es la capacidad que tiene el ser humano para identificar, observar y analizar lo que sucede en la realidad y lo utiliza para su beneficio. En otras palabras, el conocimiento humano está conformado por la suma de todos los datos e información y su debida aplicación, lo que responde a la pregunta para qué sirve el conocimiento.
Ahora bien, ¿qué es conocimiento? Al hablar de lo que es un concepto de conocimiento, debemos tener presente que se trata de un tema muy amplio. Pero no te preocupes, aquí te resumimos lo más relevante.
De hecho, parece interesante destacar que el proceso de conocer se da cuando un individuo es consciente de su propia realidad y construye significados y representaciones las cuales se presentan en la sociedad como dudas con poca veracidad. Asimismo, autores como Martínez y Ríos (2016) destacan algunas formas de entender el conocimiento, estas son:
En este sentido, para que el proceso de conocimiento se establezca de manera precisa, es clave mencionar que deben correlacionarse cuatro aspectos:
Se puede definir el conocimiento como el grupo de experimentación, razonamientos y aprendizajes de un ser humano. Es un concepto bastante complejo, del cual han surgido numerosas teorías a lo largo de la historia.
De hecho, al hablar de lo que es un concepto de conocimiento se puede definir como algo subjetivo y difícil de establecer límites, pues siempre depende de la perspectiva filosófica o teoría del conocimiento de donde parte.
No es sencillo dar un concepto conciso de lo que es el conocimiento. Solo se conoce que el conocimiento es una cualidad única y perteneciente al ser humano, ya que solo las personas son capaces de memorizar, transmitir y someter a operaciones lógicas o deductivas, destacando así el conocimiento humano.
Dependiendo de la correlación que se realice entre los aspectos anteriores, se puede desarrollar desde un conocimiento científico a uno no científico. Las principales diferencias entre estos dos tipos de conocimientos, es que el científico se enmarca desde una panorámica objetiva y se basa en la ciencia; sin embargo, el conocimiento no científico es impactado de manera directa por la sociedad, la subjetividad y captación intuitiva. Curiosamente, Martínez y Ríos (2016) hacen especial alusión sobre el conocimiento científico y ponen en la mesa las siguientes cuestiones:
Un conocimiento podría considerarse como científico solo si está libre de prejuicios y presuposiciones, además, se deben separar los juicios de hechos de los juicios de valor, se debe alcanzar la neutralidad serena, imparcial y objetiva. Pero, vale la pena preguntar, ¿es posible alcanzar esa neutralidad imparcial y objetiva?, ¿es posible realmente desprenderse de prejuicios y presuposiciones como quien se quita una prenda de vestir? Este es un dilema que emergió, infectando hasta la rama más perfecta de la ciencia, a saber, la física, obligando a la comunidad científica a quitarse las gríngolas que limitaban su campo de visión, aceptando que no solo lo que pueda ser sometido a la experimentación, a la experiencia, a la exactitud y a la cuantificación podrá ser catalogado como científico (p.3).
Por otro lado, resulta esencial poner en consideración no solo los tipos de conocimiento, sino también la adquisición y fundamentación del conocimiento que se conocen en la actualidad. Estos niveles son: el sensible, el conceptual y el holístico.
Figura I.
Niveles de conocimiento
En este sentido, recapitulando el significado de cada nivel, es clave destacar que el nivel sensible se caracteriza por la presencia de los sentidos. Por ejemplo: crear significados basándonos en la percepción del color, de imágenes, de recuerdo.
El nivel conceptual se basa en la percepción de condiciones invisibles, inmateriales, pero que, a su vez, son totalmente universales. Por ejemplo, pensemos en un concepto totalmente abstracto, (las madres), desde el nivel conceptual, se daría una definición bastante amplia de lo que a modo universal se conoce como “madres”.
Finalmente, el nivel de conocimiento holístico se correlaciona con el conocimiento científico, se basa en indagar en base al proceso mencionado con anterioridad, el porqué de algo. Esto representa una forma esencial sobre cómo llegar al conocimiento.
Como últimas palabras, para que se cree el conocimiento, es necesario contemplar los pasos del proceso de significación. Asimismo, destacar las intenciones de la búsqueda de conocimiento, desde una panorámica científica o no científica.
Antes de que puedas desarrollar lo qué es un concepto de conocimiento, es importante que tengas en cuenta las características que componen este término. Entre ellas encontramos las siguientes características de identificación de los tipos de conocimiento:
Si te preguntas qué son los tipos de conocimiento o qué tipos de conocimientos existen, en este apartado podrás conocer cuáles son los tipos de conocimiento más relevantes. Al ser un concepto tan denso, el conocimiento se ha dividido en diversas ramas y formas de conocimiento a lo largo de los años. Entre los tipos de conocimiento que encontramos, destacan estos 5 tipos de conocimiento:
Este se obtiene a través de la reflexión especulativa sobre el diálogo y lo que es real, se orienta a la comprensión del ser y el estar de un individuo. Se puede definir como un conocimiento racional, analítico e histórico.
Este se obtiene a través de la experiencia propia y palpable, aunque no tenga un proceso de estudio, se basa en el estudio de la conciencia sobre el orden de lo experimentado o vivido. Este se encuentra modificado por el universo de valores culturales del sujeto.
Este se basa en captar el significado del ser humano y definirlo. Es conocimiento conceptual que busca percibir la belleza de una obra de arte, estructuras, etc. Es decir, este conocimiento se basa en representaciones invisibles, inmateriales, pero universales y esenciales.
El conocimiento científico es aquel que se obtiene a través del estudio planificado de una investigación, donde se aplica un proceso sistemático y metódico. Este se caracteriza por ser verificable y demostrable, a su vez que es crítico, racional, universal y objetivo.
Esta epistemología o filosofía, también conocido como conocimiento religioso, tiene como base la aceptación de un grupo de valores y creencias que provienen de la revelación espiritual. En este sentido, esta es de carácter simbólico, pues operan procesos como significados y signos de por medio.
En conclusión, lo que es un concepto de conocimiento es algo subjetivo que puede variar dependiendo de cada sujeto cognoscente. Por lo tanto, la definición puede variar según tus experiencias y situaciones vividas.
Cuando queremos abordar lo que es el conocimiento, concepto según autores reconocidos, tenemos que viajar hasta la antigua Grecia. Los griegos marcaron la pauta de la Filosofía al independizarla de la religión, lo que es la era del conocimiento según autores como Platón y su teoría del conocimiento de las ideas, donde establece una diferenciación entre el mundo que se percibe a través de los sentidos y lo que se conoce a través de la razón.
Cuando queremos abordar lo que es el conocimiento, concepto según autores con un punto de vista científico, recurrimos al filósofo de la ciencia Mario Bunge, quien expresa textualmente: "El conocimiento científico es conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable, pero no infalible".
En el corazón del proceso de adquisición del conocimiento se encuentran los mapas mentales que construimos para organizar y comprender la información que recibimos. Los mapas mentales son representaciones mentales de la realidad que nos rodea, que incluyen conceptos, ideas, relaciones y conexiones entre diferentes elementos.
El aprendizaje implica la creación y la actualización constante de estos mapas mentales a medida que interactuamos con el mundo y adquirimos nueva información. Cuando nos enfrentamos a nuevas ideas o conceptos, nuestra mente busca activamente integrar esta información en nuestros mapas mentales existentes, ajustando y refinando nuestra comprensión del mundo en el proceso.
Por ejemplo, cuando aprendemos un nuevo idioma, comenzamos construyendo un mapa mental básico de vocabulario y gramática. A medida que avanzamos en nuestro aprendizaje, este mapa mental se expande y se enriquece con nuevas palabras, expresiones y reglas gramaticales, permitiéndonos comunicarnos de manera más efectiva en el nuevo idioma.
Es importante reconocer que el proceso de adquisición del conocimiento no ocurre en un vacío, sino que está influenciado por una variedad de factores que dan forma a nuestra percepción y comprensión del mundo. Nuestra cultura, nuestras experiencias pasadas, nuestras creencias y valores personales, e incluso nuestros sesgos cognitivos pueden influir en cómo procesamos y asimilamos la información.
Por ejemplo, dos personas pueden enfrentarse a la misma evidencia científica y llegar a conclusiones completamente diferentes debido a sus creencias preexistentes o sus interpretaciones individuales de los datos. Este fenómeno ilustra cómo la realidad percibida puede variar significativamente de una persona a otra, incluso cuando están expuestas a la misma información objetiva.
Además, el proceso de adquisición del conocimiento no es unidireccional, sino que es un proceso dinámico y continuo de interacción entre el individuo y su entorno. A medida que adquirimos nueva información y experiencias, nuestras percepciones y entendimientos pueden cambiar, lo que a su vez influye en cómo interpretamos y procesamos la información futura.
Dentro del complejo tejido del proceso de adquisición del conocimiento, varios elementos desempeñan roles fundamentales en la formación y evolución de nuestra comprensión del mundo.
Uno de estos elementos es la atención, que determina qué información recibimos y procesamos activamente. Nuestra capacidad para concentrarnos en ciertos estímulos y filtrar otros es crucial para el proceso de aprendizaje, ya que afecta directamente nuestra capacidad para absorber nueva información y construir nuestros mapas mentales.
Otro elemento clave es la memoria, que nos permite almacenar y recuperar información de experiencias pasadas. Nuestra memoria juega un papel vital en la construcción de nuestros mapas mentales, ya que nos permite acceder a conocimientos previos y compararlos con nueva información para detectar patrones y relaciones.
La motivación también desempeña un papel importante en el proceso de adquisición del conocimiento, ya que influye en nuestro nivel de compromiso y esfuerzo en la búsqueda de nueva información y comprensión. Cuando estamos intrínsecamente motivados por un tema o una tarea, es más probable que nos involucremos activamente en el proceso de aprendizaje y que busquemos profundizar nuestra comprensión.
El entorno en el que nos encontramos también puede tener un impacto significativo en nuestro proceso de adquisición del conocimiento. Un entorno que fomente la exploración, el debate y la colaboración puede facilitar el aprendizaje y la comprensión, mientras que un entorno que desanime la curiosidad o la experimentación puede obstaculizar nuestro desarrollo cognitivo.
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