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En líneas generales, las señales de socorro se utilizan para alertar a otras personas de una posible emergencia y para indicar que alguien necesita ayuda inmediata.
La realidad es que pueden emplearse con distintos propósitos: pedir auxilio, advertir de un peligro, indicar una vía de evacuación o señalar un elemento necesario en caso de emergencia.
Por ello, es importante saber cómo y cuándo utilizar las señales de salvamento o socorro para evitar cualquier situación potencialmente peligrosa y actuar con mayor rapidez cuando sea necesario.
En este artículo, te contamos todo lo que tienes que saber sobre las señales de salvamento o socorro, su uso y su función dentro de la señalización de seguridad.
Las señales de salvamento o socorro permiten identificar rutas de evacuación, salidas, accesos de emergencia y elementos de ayuda. En el ámbito de la prevención, la señalización de salvamento sirve para orientar a las personas de forma rápida y visual cuando existe un riesgo o una situación que requiere actuar sin demora.
La señalética de salvamento no sustituye a un plan de evacuación, pero ayuda a que las personas identifiquen rutas, salidas y puntos de ayuda con mayor rapidez en caso de emergencia.
Además, conocer las señales de salvamento o socorro y su significado ayuda a interpretar mejor los recorridos de evacuación y los recursos disponibles dentro de edificios, centros de trabajo, instalaciones deportivas, espacios públicos o zonas de gran afluencia.

En este caso, la flecha de dirección se coloca en un punto de la ruta de evacuación e indica el sentido que se debe seguir para salir del edificio o llegar a una zona segura.
Con frecuencia, suele aparecer con la flecha orientada hacia la derecha o hacia la izquierda.
También es posible encontrar la flecha apuntando hacia arriba o hacia abajo, en función de si la ruta de evacuación continúa por una zona ascendente o descendente.
A veces, la indicación del cambio de planta se refuerza con el dibujo de escalones hacia arriba o hacia abajo, especialmente cuando la evacuación requiere utilizar una escalera o seguir un recorrido concreto.

La señal de salida de socorro se coloca para identificar una salida que puede utilizarse durante una evacuación. Debe situarse en un lugar visible, normalmente sobre la puerta o en una zona próxima, para que pueda reconocerse con rapidez.
Este tipo de señal de salvamento o socorro resulta especialmente útil en edificios donde existen varias salidas, pasillos o recorridos alternativos, ya que evita dudas en momentos de tensión.

En esta ocasión, la imagen señaliza el lugar designado para evacuar en caso de emergencia.
La señal debe situarse junto a la puerta correspondiente o, siempre que sea posible, sobre el dintel. También puede utilizarse para indicar la dirección que hay que seguir hasta llegar a esa salida.
En este último caso, se acompaña de otra señal direccional, como la siguiente:

Esta señal puede mostrarse en distintas direcciones y suele formar un ángulo de 45° para orientar correctamente el recorrido.
En concreto, se utiliza como señal adicional para completar el sentido de otra señal de salvamento o socorro.
Aunque, en algunos casos, también puede funcionar por sí sola si está señalizando el camino que debe seguirse durante el protocolo de evacuación.

Probablemente, hayas visto muchas veces esta señal al entrar o salir de un edificio.
Por ejemplo, si vives en un bloque de pisos, es común que se sitúe junto a la puerta o por encima del dintel.
En otras ocasiones, simplemente funciona como indicativo para encontrar la puerta o seguir el recorrido de salida.
Cuando la señal no está colocada justo en la puerta, debe ir acompañada de otra señal que especifique la dirección concreta.
Es decir, una flecha hacia la izquierda, hacia la derecha, hacia arriba o hacia abajo, según corresponda.

Con frecuencia, existen objetos, dispositivos o materiales incluidos dentro del plan de evacuación de un lugar.
Sin embargo, algunos de estos elementos están protegidos para utilizarse solo en caso de emergencia.
Para ello, esta señal, que a menudo suele acompañarse de una leyenda explicativa, indica que es necesario romper el cristal para acceder al elemento que debe utilizarse.
Aunque estas señales no siempre se encuentran en una playa, en una montaña o en mitad de una emergencia natural, sí existen otras señales de auxilio que pueden ayudarte a pedir ayuda o a reconocer que otra persona la necesita.
A continuación, hemos recopilado una lista de las señales de socorro más comunes y sus usos para que puedas identificarlas con más facilidad cuando sea necesario.
Las señales de auxilio deben ser claras, repetidas y fáciles de reconocer: levantar los brazos, pedir ayuda con la voz o usar luz intermitente puede facilitar que otras personas detecten la emergencia.
En una situación peligrosa, lo más importante es llamar la atención de forma clara y segura. Para ello, pueden utilizarse gestos visibles, llamadas de voz, señales luminosas o movimientos repetidos con los brazos.
Si una persona ha sufrido una caída, una emergencia médica o se encuentra desorientada, puede intentar levantar los brazos, moverlos de forma amplia o pedir ayuda verbalmente si puede hacerlo.
En el caso del ahogamiento, conviene actuar con especial prudencia. No siempre hay gritos ni movimientos evidentes, ya que una persona en el agua puede tener dificultades para respirar o para pedir ayuda.
Por eso, una señal de alerta puede ser ver a alguien con la cabeza baja en el agua, movimientos descoordinados, dificultad para mantenerse a flote o ausencia de respuesta cuando se le habla.
También puede haber señales como agitación repentina, intento de agarrarse a un objeto cercano, mirada perdida o incapacidad para avanzar hacia una zona segura.
En cualquier caso, si detectas una situación de riesgo, lo adecuado es pedir ayuda inmediata, avisar a los servicios de emergencia y evitar exponerte a un peligro mayor si no estás preparado para intervenir.
Nunca se sabe si una emergencia puede producirse de día, de noche o en una zona con poca visibilidad.
Por eso, conviene saber cómo utilizar una linterna para pedir ayuda o para reconocer si alguien la necesita.
Una linterna es un dispositivo portátil que emite luz gracias a una batería o a otro sistema de alimentación. En una emergencia, puede utilizarse no solo para iluminar, sino también para señalizar una ubicación.
Cuando se emite la luz, se puede usar para llamar la atención, marcar una posición o indicar que una persona necesita ayuda.
Una forma conocida de pedir socorro con una linterna consiste en emitir destellos repetidos. Si se conoce el patrón SOS, puede hacerse con tres destellos cortos, tres largos y otros tres cortos.
Si no se domina ese patrón, lo más importante es realizar señales luminosas claras, repetidas y dirigidas hacia una zona donde puedan ser vistas, como una carretera, una embarcación, una vivienda o un grupo de personas.
En algunos casos, puede ser necesario presionar varias veces el interruptor de la linterna para activar diferentes modos de luz, como iluminación fija, intermitente o de emergencia.
Las señales de advertencia de una emergencia pueden ser difíciles de detectar, sobre todo cuando el riesgo aparece de forma gradual.
Por eso, es importante prestar atención a las siguientes señales para evitar un posible accidente o actuar antes de que la situación empeore:
Patrones climáticos que cambian rápidamente.
Aumento de los niveles de agua.
Cambios inesperados en el entorno.
Comportamiento animal inusual.
Sonidos, luces o imágenes inusuales.
En Estados Unidos, el ahogamiento es la principal causa de muerte en niños de 1 a 4 años, según los CDC.
También es uno de los riesgos que pueden prevenirse con vigilancia, formación básica, medidas de seguridad y una respuesta rápida.
Lo cierto es que el ahogamiento puede ocurrir de muchas maneras y no siempre se manifiesta con gritos o movimientos llamativos.
En este contexto, algunas de las principales señales de advertencia son:
Dificultad para respirar, tos o sensación de no poder respirar.
Cabeza moviéndose hacia arriba y hacia abajo en el agua.
El pecho no se expande al respirar o la respiración parece muy débil.
Falta de respuesta cuando se llama a la persona o se intenta contactar con ella.
Incapacidad para avanzar, salir del agua o agarrarse a un punto seguro.
Cuando una persona se está ahogando, puede entrar en pánico, quedarse inmóvil o no responder de forma clara.
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