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Entender qué es un balance general proforma permite anticipar la posible situación financiera de una empresa. Se trata de un estado financiero proyectado en el que se exponen los activos, los pasivos y el patrimonio total de la organización en una fecha futura. A diferencia de un balance histórico, no se limita a mostrar lo ocurrido, sino que estima cómo podría evolucionar la empresa a partir de ciertos supuestos. ¿Cómo es esto posible? ¡Descúbrelo en este artículo!

La contabilidad y las finanzas dentro de una organización son muy amplias, pues requieren diversos estudios para tomar las mejores decisiones. Uno de los más importantes es el balance general proforma, que puede proyectarse al año siguiente o a cualquier otro periodo útil para la planificación.
El balance general proforma es uno de los documentos que forman parte de los estados financieros proforma. Junto con el estado de resultados y el flujo de efectivo proyectados, permite representar un escenario esperado antes de que llegue a producirse. Por tanto, no debe confundirse con el conjunto completo de estados proforma, ya que el balance es solo uno de sus componentes.
Saber qué es un balance general proforma implica comprender que su objetivo principal es apoyar la planificación financiera y la elaboración de presupuestos de capital. Para ello, proyecta los activos, los pasivos y el patrimonio neto mediante la ecuación Activo = Pasivo + Patrimonio neto, relación que debe mantenerse equilibrada incluso cuando las cifras sean estimaciones.
En otras palabras, este balance ofrece un pronóstico de la situación financiera de una organización. Su elaboración permite evaluar la estructura de financiación e inversión de la empresa y detectar con antelación posibles desequilibrios, necesidades de recursos o un exceso de endeudamiento.
Ahora que tienes una idea clara de qué es un balance general proforma, conviene conocer sus principales utilidades. Este documento no ofrece una certeza absoluta sobre el futuro, pero proporciona una referencia para analizar escenarios y decidir con mayor información.
Los estados financieros proforma son informes elaborados con datos históricos, presupuestos y supuestos sobre el comportamiento futuro de una empresa. Se utilizan para estimar qué ocurriría si se cumplen determinadas condiciones, como un aumento de las ventas, una inversión, la contratación de deuda o una variación de los costes. Por este motivo, están orientados hacia el futuro y pueden prepararse antes de una transacción o durante el proceso habitual de presupuestación.
Para comprender mejor qué es un balance general proforma, es importante situarlo dentro de este conjunto de informes. Cada estado proyectado ofrece una perspectiva diferente, pero todos deben mantener coherencia entre sus cifras y partir de hipótesis razonables.
Los principales estados financieros proforma se clasifican de la siguiente manera:
Después de comprender qué es un balance general proforma, es hora de revisar cómo se elabora. El proceso consiste en determinar las variaciones que podrían tener las cuentas del activo, el pasivo y el patrimonio durante el horizonte elegido.
Antes de proyectar cada cuenta, conviene partir de un balance histórico reciente y de previsiones coherentes con el estado de resultados y el flujo de efectivo. Los supuestos deben indicar cuánto se espera vender, qué inversiones se realizarán, cómo se financiarán y qué plazos de cobro o pago se aplicarán. A continuación, te presentamos una estructura simplificada:
Supongamos que una empresa estima que tendrá 40.000 euros en activos corrientes y 60.000 euros en activos no corrientes. Su activo total proyectado sería de 100.000 euros. Si prevé obligaciones de corto plazo por 20.000 euros y una deuda de largo plazo por 30.000 euros, el pasivo total sería de 50.000 euros.
Para mantener la ecuación contable, el patrimonio proyectado tendría que ser de 50.000 euros. Así se cumple la igualdad entre 100.000 euros de activos y la suma de pasivos y patrimonio. El ejemplo muestra por qué cada supuesto debe trasladarse de forma coherente a todas las cuentas.
Con este último punto llegamos al final del artículo. Esperamos que ahora entiendas mejor qué es un balance general proforma, cuál es su utilidad y cómo se desarrolla. Puedes utilizar plantillas de Excel para organizar las cuentas y probar escenarios, pero recuerda revisar los supuestos y comprobar siempre que el activo sea igual a la suma del pasivo y el patrimonio.
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