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El universo Disney está repleto de ilusión y fantasía pero, como sucede en el mundo real, no es oro todo lo que reluce, y detrás de la angelical cara de algunos de sus personajes o de lo entrañable de estas historias se esconde un lado oscuro. Los personajes Disney tiernos llevan tras de sí algunos trastornos psicológicos que los hacen muy humanos y que ponen en duda algunos de los valores que esta factoría ha transmitido a las generaciones pasadas y que seguirá haciendo en el futuro.
¿Quieres conocer las debilidades más humanas de los personajes de Disney? ¿Y cada personalidad de personajes de Disney? Continúa leyendo este post y conoce algunos de los trastornos psicológicos de los personajes de Disney más conocidos.
Eso sí, este recorrido por la salud mental de los personajes de Disney es una lectura divulgativa y curiosa, no un diagnóstico clínico real: ningún personaje ha sido evaluado por un profesional. Aun así, es un buen ejercicio para quienes se forman en psicología, en salud mental o en creación de personajes, ámbitos en los que Euroinnova cuenta con formación especializada.

Previamente a conocer el perfil psicológico de los personajes de Disney, es importante que sepas que tú también puedes darle un lado humano a los personajes del cine o de los dibujos animados. Por este motivo, te recomendamos que te matricules en el máster en creación de personajes y animaciones 3D para que puedas darle vida a los personajes que participan en una película.
Alicia en el País de las Maravillas, la Bella y la Bestia, la Cenicienta, Pinocho o Peter Pan son algunos de los personajes de Disney que sufren trastornos de tipo psicológico que han podido pasar desapercibidos para la audiencia, pero no para los docentes del máster en salud mental de Euroinnova. Aunque se categoricen estas películas como animación infantil, se va a conocer un enfoque que nada tiene que ver con los/as más pequeños/as de la casa.
La Sirenita, entrañable donde las haya, nos enseñó cómo es la vida debajo del mar, con una canción que seguramente leyendo el titular te haya venido a la mente. En este sentido, a este personaje de Disney le encantaba acumular grandes cantidades de desperdicios domésticos, signo inequívoco de padecer el síndrome de Diógenes.
También este es uno de los personajes de Disney que más rechaza las normas, concretamente las de su padre, hasta tal punto de que sacrifica cosas importantes para lograr salirse con la suya. Este es un caso de trastorno negativista desafiante que se manifiesta en discusiones frecuentes con adultos y un comportamiento hostil, desobediente y de resistencia frente a sus figuras de autoridad.
La Bestia secuestra a Bella y el amor crece entre ellos a lo largo del tiempo que dura ese secuestro. Estos personajes de Disney escenifican a la perfección lo que supone el síndrome de Estocolmo.
El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica que se manifiesta cuando una persona retenida contra su voluntad interpreta como amor que su secuestrador no ejerza violencia contra ella.

Las hermanastras de la Cenicienta la obligan a trabajar de sirvienta para ellas y, conforme se desarrolla la historia, acaba siendo dependiente del príncipe al que acompaña. La princesa, analizando esta conducta, muestra un claro trastorno de la personalidad por dependencia.
El trastorno consiste en tener una necesidad excesiva de que se ocupen de uno y sentir un miedo terrible a la separación.
Ahora bien, estos personajes animados de Disney muestran otro trastorno: la prosopagnosia. Es decir, el príncipe busca a la dueña del zapato sin reconocer su rostro. En la realidad, esta forma de agnosia visual se debe a enfermedades neurodegenerativas o lesiones en el lado diestro de las circunvoluciones lingual y fusiforme.
Existen multitud de teorías sobre Alicia en el País de las Maravillas que van desde los estupefacientes hasta los episodios psicóticos. Pero ¿sabías que existe el síndrome de Alicia en el País de las Maravillas?
También conocido como síndrome de Todd, este se manifiesta en trastornos como la migraña o la epilepsia y se caracteriza por alucinaciones visuales del tipo distorsión de tamaños, formas o colores. Incluso pueden aparecer imágenes múltiples. Por este motivo, se considera a los personajes de Disney de esta película una obra maestra de quienes estudian un curso de caracterización de personajes de cine, por su complejidad.

Es habitual que en los personajes de Disney que hacen de "malos" correspondan a personajes con un perfil sociópata. Este es el caso de Jafar, el archiconocido enemigo de Aladdin, que padece un trastorno de personalidad antisocial.
Las personas que padecen este trastorno pierden la noción de las normas sociales, como los derechos civiles, y muestran una fuerte resistencia a adaptarse a las normas establecidas.
Sin duda, esta es una de las personalidades de personajes Disney más terrorífica pero, como ves, siempre hay algo detrás de cada personaje. ¡Seguimos!
La película, que explora técnicas de animación de lo más mítico para dar vida a sus personajes, muestra a una Pocahontas con un comportamiento de lo más particular.
Su protagonista habla con la naturaleza, aprecia colores en el viento o canta con la naturaleza. En este sentido, es posible que Pocahontas sufriera de sinestesia. Las personas que padecen este trastorno identifican con un sentido un estímulo que pertenece a otro; es decir, oyen colores, observan sonidos o descubren tonalidades de color en el viento.
Uno de los personajes de Disney que no quería crecer y se imaginaba siempre jugando y siendo niño... ¡os presentamos el síndrome de Peter Pan!
Evitar asumir responsabilidades de adulto o negarse a aceptar que crecer es inevitable son algunos de los síntomas de este síndrome, que puede, en ocasiones, derivar en ansiedad. También en esta misma película se puede extraer otro síndrome, el síndrome de Wendy, que corresponde a aquellas mujeres que asumen el rol de madre de forma constante.
Incluso su famoso Capitán Hook sufre un trastorno por estrés postraumático, puesto que Peter Pan dio su mano a los cocodrilos y, desde entonces, no para de sufrir recuerdos perturbadores, hiperactividad o evasión.
Persona sensible, inocente, buena... ¿No te recuerda a un entrañable cervatillo? Pues bien, este es el complejo de Bambi.

Concretamente, este complejo se aplica a personas con un alto sentimentalismo y compasión hacia los animales y la naturaleza. Es decir, supone una evolución en exceso de la defensa de la protección animal y el cuidado del medio ambiente. Concretamente, atacan cualquier acto que pueda suponer una sumisión del planeta por parte de la mano del Hombre.
Si estás pensando en un personaje de Disney que duerme mucho, la Bella Durmiente habrá venido a tu mente. Seguramente sea uno de los personajes de Disney con menos diálogo, y es que, desde los 16 años, lleva esperando el beso despertador de su príncipe azul. Pues bien, este personaje de Disney femenino sufre lo que se conoce como hipersomnia.
La hipersomnia se caracteriza por una somnolencia diurna excesiva: quien la padece duerme largos periodos por la noche y, además, permanece somnoliento durante el día.
Es de todos y todas sabido que a Pinocho le crecía la nariz cuando mentía. Pues bien, la ficción no está tan alejada de la realidad: investigadores de la Universidad de Granada comprobaron mediante termografía que, al mentir, la temperatura de la nariz tiende a bajar mientras que la de la frente sube, un fenómeno que han bautizado como «efecto Pinocho».

Uno de los trastornos más comunes que se asocian a algunos personajes Disney es, sin duda, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Este trastorno puede verse reflejado en características como la impulsividad, la falta de atención, el exceso de energía o la dificultad para concentrarse. Aunque ninguno de los personajes de Disney tiene diagnosticado TDAH en sus historias, sí que existen personajes con estos rasgos. ¿Te contamos qué personajes Disney tienen TDAH o, al menos, lo parece?
Algunos de los personajes de Disney que ya hemos mencionado presentan características propias del TDAH, como Bella o Ariel. La primera está hiperfocalizada en sus propios intereses, las normas sociales se le presentan difíciles y, además, tiene una gran tendencia a soñar despierta. Por su parte, Ariel tiene graves problemas con su impulsividad, se distrae fácilmente durante eventos importantes de su vida y la organización no es su punto fuerte.
¡Pero hay más personajes Disney con rasgos TDAH!
Como ves, cada uno tiene su propio carácter de personajes de Disney, con su personalidad de personajes Disney particular. ¡Y eso es lo que aporta magia a cada película! Cada niño/a y adulto se sentirá identificado con una personalidad de personajes de Disney distinta e, incluso, con muchos de los trastornos de la personalidad dibujos que ven.
Winnie the Pooh también ha formado parte de tu infancia, por lo que recordar a sus personajes no es nada complicado: desde Christopher Robin hasta Tigger, uno de los más entrañables por su energía, gracia y humor. Las historias, en su mayoría edificantes, muestran cómo estos personajes lidian con determinadas circunstancias hasta obtener una solución.
Pero seguro que no fue lo único que te llamó la atención mientras veías el programa: nos referimos a la personalidad de cada uno de ellos, bastante particular y con maneras muy dispares de actuar. De ahí que pienses en Igor, Piglet o Rito, entre otros, cuyas reacciones llamaban mucho la atención. Actualmente se dice que cada uno de ellos tenía un trastorno mental que condicionaba tanto su personalidad como sus acciones. ¿Cuáles son estos trastornos? Veamos:
Puedes ver algún capítulo de nuevo y, tras investigar sobre estos trastornos, te darás cuenta de que hay mucho de ellos en los personajes. Curiosidades aparte, comprender la salud mental de los personajes de Disney con rigor requiere formación específica, algo que puedes encontrar en los cursos y másteres de psicología y salud mental de Euroinnova.
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