Índice
Los conectores textuales son fundamentales para garantizar la coherencia y la cohesión de los textos escritos. Conocer sus usos, funciones e importancia no solo resulta útil para quienes trabajan en el sector editorial, la enseñanza de la lengua o la investigación científica, sino también para todos los profesionales, sea cual fuere su rama de conocimiento, ya que en todos los campos se deben elaborar documentos, informes y demás tipos de textos. ¿Quieres saber qué son y cuáles son sus características?

¿No sabes qué son los conectores de texto o conectores textuales?
Los conectores textuales son palabras o frases que permiten unir partes de un texto y crear relaciones de continuidad y cohesión entre ellas. Dicho de otra manera, los conectores textuales son palabras de transición que se incorporan en un texto para unir y cohesionar las distintas partes que lo componen.
Gracias a los conectores textuales, el lector puede encontrar sentido al texto y seguirlo con mayor fluidez. Con frecuencia, los conectores textuales se colocan al principio de un párrafo o de una oración, aunque su posición puede variar según el tipo de conector.
El concepto de conectores textuales se refiere, por tanto, a recursos que orientan la interpretación del discurso. No aportan todos el mismo significado ni ocupan siempre la misma posición, pero permiten que el lector reconozca cómo se conecta una idea con la siguiente. También se emplea la denominación conectores de texto para hablar de estas expresiones de transición.
Ya sabes qué es un conector en un texto. Si quieres saber más sobre los tipos de conectores textuales y descubrir ejemplos de conectores textuales, sigue leyendo.
Los marcadores discursivos son palabras o frases cuya función reside en establecer transiciones entre ideas que integran un discurso, ya sea oral o escrito, de modo que este sea comprensible y mantenga una conexión coherente entre sus fragmentos —por ejemplo, mediante relaciones de causa y efecto—. Componen así un amplio repertorio caracterizado no solo por la heterogeneidad de sus formas y elementos, sino también por sus funciones discursivas.
Es decir, son relevantes, por un lado, en la pragmática, en tanto que explicitan las relaciones entre la semántica y el contexto, y, por otro, en la cohesión textual de las producciones escritas. Aunque sus usos no son excluyentes —ya que los marcadores orales pueden integrarse en textos informales o coloquiales—, los conectores textuales son parte de las convenciones de la escritura formal y académica.
En este sentido, los conectores textuales son piezas clave en la escritura de textos en los que la precisión, la adecuación, la cohesión y la corrección gramatical son imprescindibles. De hecho, dichos conectores permiten establecer una adecuada coherencia y cohesión tanto en el nivel local —oraciones y párrafos— como en el nivel global —el texto en su conjunto—.
¿Te preguntas si los nexos y conectores son lo mismo? En el uso general, ambas denominaciones pueden aludir a elementos que unen partes del discurso; sin embargo, nexo es un término más amplio y también puede referirse a conjunciones o relativos que vinculan unidades dentro de una oración.
Por esa razón, nexos y conectores no siempre son equivalentes desde un punto de vista gramatical. Un conector suele relacionar segmentos discursivos relativamente autónomos, mientras que determinados nexos establecen vínculos sintácticos dentro de una estructura oracional.
Los conectores textuales se caracterizan por al menos cuatro aspectos. Estos son:
Sintaxis. Estos conectores se integran en el texto mediante el uso de la puntuación y pueden situarse en diferentes posiciones, siempre que expliciten de manera clara la relación entre los enunciados que unen. En muchos casos, funcionan como elementos periféricos y no desempeñan una función sintáctica dentro de la oración.
Semántica. Los conectores, al tener un valor procedimental, no poseen significado referencial o conceptual; es decir, se trata de elementos que orientan la interpretación de las relaciones entre las ideas, como las de oposición.
Coherencia y cohesión. Los conectores textuales, a su vez, permiten establecer relaciones en los niveles local y global, por lo que facilitan la interpretación de los enunciados y contribuyen a la comprensión del texto en su totalidad.
Morfología. En general, las palabras y locuciones que componen el inventario de conectores textuales presentan una forma fija o invariable.
Para comprender qué son las palabras de enlace, conviene observar su función dentro de los mapas conceptuales. En este tipo de esquemas, las palabras de enlace permiten mostrar la relación entre una idea y otra, de modo que el lector pueda seguir una secuencia lógica y entender cómo se conectan los conceptos principales.
Así, las palabras de enlace ayudan a construir proposiciones claras dentro del mapa conceptual. Algunas expresiones frecuentes son se relaciona con, depende de, forma parte de o da lugar a, ya que permiten unir conceptos y explicar el vínculo que existe entre ellos.
Queda claro que los conectores textuales ocupan un lugar fundamental en la escritura de textos formales, ya que garantizan la cohesión y la coherencia de las ideas que los componen. De ahí que operen como puentes o uniones lógicas entre ideas, oraciones y párrafos, que deben enlazarse mediante transiciones fluidas y precisas. En definitiva, actúan como nexos textuales. Pero ¿cuáles son sus principales funciones en los textos? Veamos.
En primer lugar, los conectores textuales estructuran argumentos o exposiciones de manera clara y ordenada. Al utilizar estos elementos, los autores presentan sus ideas de manera secuencial, lo que facilita la comprensión e interpretación por parte del lector. Por ejemplo, conectores como en primer lugar o por lo tanto señalan la relación entre distintos argumentos o partes del texto, de tal manera que funcionan como guías en la exposición del autor.
Además, como se ha mencionado, los conectores textuales son imprescindibles para explicitar relaciones lógicas entre los enunciados. Un claro ejemplo de esto es la utilización de conectores para indicar no solo relaciones de causa y efecto, sino también de oposición, ejemplificación u orden, entre otras. Como la precisión es una característica de los textos escritos, estos conectores contribuyen a evitar ambigüedades en el texto.
Con todo, utilizar correctamente los conectores textuales enriquece la escritura; en otras palabras, aporta variedad y legibilidad al texto. En los textos académicos, en efecto, estos elementos demuestran tanto la planificación de la redacción como la jerarquía entre las ideas que componen el texto. Los procesadores de texto, como Word, pueden brindar recomendaciones de uso.
¿Quieres conocer ejemplos de conectores textuales? Con ellos, podrás descubrir algunas oraciones con conectores textuales que te ayudarán a ilustrar todo lo anterior.
| Función |
Conectores frecuentes |
Ejemplo de uso |
| Adición |
además, asimismo, también |
El informe es claro; además, incluye las fuentes. |
| Causa |
porque, ya que, dado que |
Se aplazó la reunión porque faltaban datos. |
| Consecuencia |
por tanto, por consiguiente, en consecuencia |
Faltaban datos; por tanto, se aplazó la reunión. |
| Oposición |
sin embargo, no obstante, en cambio |
La propuesta era sólida; sin embargo, resultaba costosa. |
| Orden |
en primer lugar, a continuación, por último |
En primer lugar, revisaremos los objetivos. |
| Ejemplificación |
por ejemplo, en particular, como muestra |
Algunos conectores, por ejemplo, introducen una causa. |
| Comparación |
del mismo modo, igualmente, de manera similar |
El primer método es rápido; del mismo modo, el segundo reduce costes. |
| Conclusión |
en conclusión, en definitiva, en síntesis |
En definitiva, la revisión mejora la claridad. |
Los diferentes tipos de conectores pueden combinarse en un mismo escrito, pero cada uno debe cumplir una función identificable. A continuación se desarrollan las categorías principales.
Como indica su nombre, los conectores causales y consecutivos establecen una relación de causa o consecuencia entre dos o más ideas. Entre los ejemplos de conectores de causa y efecto más utilizados encontramos:
Por su parte, los conectores consecutivos o conectores textuales de consecuencia son: por tanto, en consecuencia, por consiguiente, entonces, por eso, por ende, etc.
Estos conectores permiten explicar razones o deducir conclusiones a partir de hechos o datos, respectivamente.
Los conectores de adición permiten agregar información sin cambiar la idea principal. Por ello, son útiles para ampliar el desarrollo de la idea. Entre los más comunes, se encuentran además, asimismo y también.
Los conectores textuales de oposición establecen una relación de contraste entre enunciados. Entre ellos se encuentran los conectores de concesión (a pesar de todo, con todo, aun así, aunque) y restricción (no obstante, sin embargo, empero). Se trata de recursos útiles en textos en los que se establecen comparaciones, discusiones o debates. Sirven como nexos para contrastar ideas.
Estas expresiones, conocidas como conectores de reformulación, permiten reformular —es decir, aclarar o explicar— una idea anterior. Entre ellos se incluyen es decir, a saber, en otras palabras, o sea, dicho de otro modo, en una palabra, etc.
Los conectores de ejemplificación se emplean para introducir ejemplos que ilustren o apoyen el desarrollo del texto. De este modo, se facilita la comprensión de las ideas mediante casos concretos. Ejemplos de estos conectores son por ejemplo, verbigracia, en particular, así, etc.
Los conectores de ordenación, también conocidos como conectores de enumeración, incluyen en primer lugar, en segundo lugar, a continuación, por un lado, por otro lado, por último, etc., y organizan secuencialmente la información en el texto.
Así, algunos ejemplos de conectores de enumeración u ordenación son primero, segundo, en primer lugar, en segundo lugar, luego, a continuación y finalmente.
Los conectores de conclusión son palabras o expresiones que ayudan a finalizar o sintetizar una idea dentro de un texto. Algunos ejemplos de conectores de conclusión son para resumir, en conclusión, finalmente, por último y en definitiva.
Los conectores de comparación, también conocidos como conectores comparativos, son nexos textuales que se utilizan para establecer semejanzas o diferencias entre ideas. Algunos ejemplos de conectores de comparación son así como, de igual forma, de manera similar, igualmente, del mismo modo y al igual que.
Los conectores de modo explican la manera en que se realiza una acción o se desarrolla un procedimiento. Expresiones como de este modo, así, de esta manera y de tal forma pueden cumplir esta función.
Los conectores de resumen se utilizan para resumir ideas dentro de un texto. Algunos de los más habituales son en resumen, en síntesis, en pocas palabras, recapitulando y en suma.
Los conectores de tiempo, también conocidos como conectores de secuencia, son palabras o grupos de palabras que nos permiten indicar el orden en una narración, como la secuencia en la que suceden unos acontecimientos concretos. Algunos ejemplos son primero, luego, entonces, finalmente, después, mientras, al mismo tiempo, durante y anteriormente.
Además de los anteriores, podemos encontrar algunos tipos más, como los conectores textuales de inicio, los conectores de contraste o los conectores de discurso.
Los conectores de continuidad indican que el discurso prosigue en la misma línea temática. Entre ellos pueden emplearse además, asimismo, seguidamente o a continuación, según el tipo de progresión.
La etiqueta conectores de seguimiento suele utilizarse en materiales didácticos para agrupar expresiones que mantienen la secuencia.
Ahora ya sabes cuáles son los conectores de un texto y cuál es la función de los conectores en un texto, ¿verdad? Pues bien, quizá te interese leer sobre:
¡Muchas gracias!
Hemos recibido correctamente tus datos. En breve nos pondremos en contacto contigo.